Desde los orígenes del homo sapiens hace ya dos millones de años en África hasta nuestros días, el hombre ha necesitado (y necesita) modelos ideales a seguir. Ya fuera la Gran Madre Tierra, en los orígenes, los dioses egipcios, griegos, romanos, el Dios Único de judíos, cristianos o musulmanes, el hombre se ha fijado siempre un ideal a seguir (o su Dios). Sin embargo no sólo estos modelos divinos han guiado los pasos de la humanidad, existen numerosas referencias heroicas desde tiempos inmemorables.
Según el D.U.E., María Moliner[1], un héroe es:
Héroe (del lat. “heros, -ois” del gr. “heros”) 1 m. Mit. Hijo de un dios o una diosa y un mortal, como Hércules o Aquiles. 2 Persona que he realizado una hazaña admirable,
para la que se requiere mucho valor […] => Caballero andante, campeón […]
Históricamente el tema heroico ha formado parte de la literatura universal desde antes de cualquier manifestación escrita en forma de canciones, poemas, etc., que eran memorizadas por rapsodas y recitadas en eventos de carácter o bien lúdico, o bien religioso. Se tiene constancia de los rapsodas griegos sobre los que Aristóteles habla en su poética (y en su división de género trágicos) quienes recitaban las hazañas tradicionales que han llegado a nosotros (algunas de ellas) en forma de la Odisea o la Ilíada firmadas por Homero. Nada se sabe sobre el enigmático Homero y la autoría de dichas obras según muchos estudiosos pertenece a más de un poeta pero de su pluma descienden la mayoría de héroes europeos que pueblan nuestra mitología desde el mítico Eneas, Arturo, etc. hasta el mismo Amadís o incluso la antítesis de ellos, don Alonso Quijano (no directamente).
Nos centraremos el tema heroico europeo que surge tras la caída de Imperio Romano e iremos siguiendo su evolución hasta la caída del mito en el barroco español. Por supuesto el tema heroico ha continuado tras esta caída has nuestros días, claros ejemplos nos los da la literatura romántica por poner un ejemplo, pero no los consideramos pertinentes al tema del seminario.
[1] Segunda edición, Madrid, Gredos, 1998
Según el D.U.E., María Moliner[1], un héroe es:
Héroe (del lat. “heros, -ois” del gr. “heros”) 1 m. Mit. Hijo de un dios o una diosa y un mortal, como Hércules o Aquiles. 2 Persona que he realizado una hazaña admirable,
para la que se requiere mucho valor […] => Caballero andante, campeón […]Históricamente el tema heroico ha formado parte de la literatura universal desde antes de cualquier manifestación escrita en forma de canciones, poemas, etc., que eran memorizadas por rapsodas y recitadas en eventos de carácter o bien lúdico, o bien religioso. Se tiene constancia de los rapsodas griegos sobre los que Aristóteles habla en su poética (y en su división de género trágicos) quienes recitaban las hazañas tradicionales que han llegado a nosotros (algunas de ellas) en forma de la Odisea o la Ilíada firmadas por Homero. Nada se sabe sobre el enigmático Homero y la autoría de dichas obras según muchos estudiosos pertenece a más de un poeta pero de su pluma descienden la mayoría de héroes europeos que pueblan nuestra mitología desde el mítico Eneas, Arturo, etc. hasta el mismo Amadís o incluso la antítesis de ellos, don Alonso Quijano (no directamente).
Nos centraremos el tema heroico europeo que surge tras la caída de Imperio Romano e iremos siguiendo su evolución hasta la caída del mito en el barroco español. Por supuesto el tema heroico ha continuado tras esta caída has nuestros días, claros ejemplos nos los da la literatura romántica por poner un ejemplo, pero no los consideramos pertinentes al tema del seminario.
[1] Segunda edición, Madrid, Gredos, 1998

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